miércoles, 1 de agosto de 2012

EL CONCIERTO DE YAHVÉ Y UNAS CUANTAS REFLEXIONES (Crítica del concierto de Yahvé M. de la Cavada con el grupo Electric Solo)

Electric Affair
Yahvé M. de la Cavada, guitarra
Juan Ortiz, teclados
Jorge Sánchez, bajo eléctrico
Periko Ráez, batería

Jueves 31 mayo de 2012. Robadors 23 (Barcelona)

Me dicen que a ver si quiero hacer de crítico de un grupo liderado por un crítico que actuará en una conocida sala de Barcelona. ¿Así se dice, no?
Pues claro que acepto, así podré añadir a mi curriculum de músico, compositor, muslari y filibustero el de crítico. En plan hombre renacentista, cómo mola.
Vamos a ello.
El grupo de Yahvé me sorprendió gratamente, tenía punch y sonaba cohesionado. Tras observar que el teclista era Juan Ortiz y el batería Periko Ráez, quizás no me tendría que haber sorprendido.
Algunas canciones me recordaron a Ten Years After, y los solos blueseros tenían trempera, como decimos en Barcelona. Hasta aquí todo bien.



Ustedes me perdonarán el lapsus, pero es que mientras escribo estas líneas me viene a la cabeza un episodio que sucedió en Barcelona en los años 90. Los músicos locales eran en general ninguneados por la crítica (¿ha cambiado algo? “Seguramente”, dirán algunos, “pero no lo suficiente”, creo). Una vez vi un crítico llegar al final del concierto de un grupo local-emergente y, sorpresa, al día siguiente se publicó la reseña del concierto en el tabloide de turno, pero además con escasa suerte para el músico.
Me acuerdo que como músico que comenzaba (eran mis primeros pasos en eso de no perderse, pasar por los cambios, etc.) me produjo una gran indignación lo que leí. Seguramente era el desdén que utilizaba el periodista al juzgar la obra de aquellos jóvenes músicos locales que sin ninguna duda tantas horas habían dedicado a cuidar eso que salía de sus instrumentos. Un poco de por favor, pensé. Igual les debió de hacer más fuertes, pienso ahora en que todo ha cambiado, la crítica ha cambiado, desde luego. ¿Y los músicos?, ¿hemos cambiado? Mejor lo dejo para otro artículo, que la autocrítica siempre es buena, o eso dicen.


Y es que no puedo dejar de criticar a la crítica, es que me entran unas ganas, oye. De buen rollo, pero creo que seguimos cayendo en los mismos errores. Algunos me llamarán iluso, pero yo creo que el panorama actual podría cambiar con un par de detalles, o detallazos. Estamos donde estamos, o sea, en el mismo sitio, más o menos: los grandes festivales programan a las grandes estrellas y, a veces, a algún músico local. Entonces, el periodista va, coge y escribe sobre las grandes estrellas, ningunea  a los músicos locales y yo me pregunto: ¿algún día revertirá eso? ¿Cuándo se va a acabar esta dinámica? ¿Podemos hacer algo los músicos para que nos dediquen un minuto de gloria? En los festivales de cine estatales siempre hemos visto cohabitar a las estrellas con los actores locales. Ahora mismo me acuerdo del festival de cine de San Sebastián: en la rueda de prensa se podía ver a Bette Davis junto a Maribel Verdú, y a Sean Penn junto a Guillermo Toledo (creo recordar que era Toledo). Y como si tal cosa. En el jazz no, será que estamos acomplejados.
Claro, en el mundo del cine se aplicó un plan desde arriba, desde el Ministerio de Cultura que abrió el grifo con el fin de crear un tejido (actores, directores, productores,…) para que luego el público consumiera cultura autóctona, sin la necesidad de estar constantemente comparándolos con Hitchcock, Ford o Rossellini.
Porque no me dirán que con las migajas que caen debemos estar los músicos de acuerdo, ¿no? Actualmente, conseguir actuar en uno de estos festivales, o simplemente actuar en algún lugar de cuyo nombre…, no es una tarea fácil, si finalmente se consigue. Creo que sería justo que el crítico primero hiciera el esfuerzo de personarse en el concierto y, en segundo lugar, pues eso, como si fuéramos la Verdú aunque al lado esté Eva al desnudo.     




Volvamos al Chino barcelonés.
Brillaron los solos de Juan Ortiz aunque tocó poco. Debiera de haber hecho algunos solos más. A mí desde luego me supo a poco el arte de este músico que cada vez que lo escucho veo que va a más. Yahvé mostró grandes dosis de energía y espontaneidad pero pecó de exceso de protagonismo. Creo que “dejando hacer” a los músicos de la banda los resultados podrían ser excelentes.
De la sección rítmica diré que brilló a gran nivel y he de destacar el que ofreció seguramente el mejor solo de la velada. Este corrió a cargo del baterista Periko Ráez que, en un ejercicio conceptual de mantenerse fiel a una idea, dejó más que constancia de su calidad. Un regalo.


Juan de Diego
(Fotografías de Marta Martínez)


martes, 12 de junio de 2012

Crítica del concert del Roger Roca

Entering into the world of Roger, Raimon and Julián's rich music brings a feeling of travelling: as if watching the changing landscape roll by, all the while keeping an underlying sense of momentum and movement. Often bursting into playful rhythms, unexpected changes and delightful melodic surprises, their unique mixture of electric guitar, voices, cello, piano, guitar and pre-recorded sounds, is always engaging and beautifully arranged. Drawing on classical, country, folk, independent and alternative roots, theirs is a skillful meeting of melodies, harmonies, rhythms (and chicken noises!) The journey moves from expansive and filmic (Tots Sants) to playful (Gramatica) to hauntingly beautiful (Irene i Maria, Cumpleaños feroz) and intimate (Mitad cobra). As musicians and song-writers, they have soul, originality and a lot of talent and both Roger and Julián's beautiful voices, naturally shy from lack of airtime, are filled with promise. So, when is the next show?


Musicians: Roger Roca, guitar and voice; Raimon Fransoy, piano; Julián Kancepolski, cello, guitar and voice.



Entrar en el mundo de la rica música de Roger, Raimon y Julian nos trae una sensación de viaje; como si viésemos rodar el cambiante paisaje, siempre manteniendo un sentido implícito de movimiento y momentum. A menudo desembocando en lúdicos ritmos, cambios inesperados y hermosas sorpresas melódicas; su mezcla única de guitarra, voces delicadas, cello, piano y sonidos pregrabados, es siempre encantadora y está bellísimamente arreglada. Dibujando sobre raices clásicas, country, folk, alternativas e independientes, el suyo es un habilidoso encuentro de melodias, armonías, ritmos (y sonidos de gallinas!). El viaje se mueve desde lo fílmico y expansivo (Tots Sants) a la alegría (Gramatica),  hasta lo hermosamente misterioso (Irene y María, Cumpleaños Feroz) y lo íntimo (Mitad cobra). Como músicos y cantautores, tienen alma, originalidad y mucho talento, y ambas voces hermosas, las de Julián  y Roger, naturalmente tímidas por ser el primer concierto de este grupo, están llenas de promesas. Entonces, ¿cuando es el próximo show? 






Samantha de Siena
(Fotografies: Equip Sputnik)



miércoles, 14 de marzo de 2012

UNA CRÍTICA DE L’ESPECTACLE 3021 D’ALBERT GIRONS

“ERNEST.- But is Criticism really a creative art?

GILBERT.- Why should it not be? It works with materials, and puts them into a form that is at once new and delightful. What more can one say of poetry?”

Oscar Wilde (The Critic as Artist, 1890)

Les coses mai són el que semblen, ni el crític és artista, ni l’artista crític. Si de cas, ressenyador de butxaca (segons diu ell mateix). Tampoc som a l’any 3021, però per una estona ens hi van portar als pocs intrèpids que ens vam acostar al carrer Robadors 23, bressol del jazz local o local del jazz bressol. Les coses mai són el que semblen.

I és una llàstima, ja que l’Albert Girons es va vestir per a l’ocasió i ens va preparar un espectacle enginyós, on van sonar cançons dels diferents projectes que lidera. Us ho vàreu perdre. Tot començava amb el clàssic retard que tenen les comunicacions amb l’espai exterior i amb un full explicatiu on es plantejava un hipòtetic futur, després de Google, en el qual la població es troba dispersada en diferents planetes, es comunica telepàticament, s’autofecunda i no intercanvia opinions per no generar conflictes. Tot molt Brave New World, fins que apareix un humanoide del passat que ho remou tot, ell. D’aquesta manera, ens preparava pel que havia de venir, però tot i així ens va sorprendre, va sonar un playback al més pur estil sci-fi i baixant per les escales amb parsimònia, va aparèixer l’Albert amb vestit de núvia i parlant-nos telepàticament. Encara que sembli mentida, així va ser. Només obria la boca per cantar, la resta amb la ment. Van sonar cançons de Lasentina (amb el fantàstic Falconades acabat de treure del forn), d’Albert amb l’aigua al coll, alguna d’inèdita i músiques fetes per a cinema i publicitat sota la marca Watch the sound. Guitarra i veu, blues del futur, pop negre amb reverbs cavernícoles, històries animals i derivats del petroli amb ànima. Amb les cançons d’Albert amb l’aigua al coll va aparèixer, també del futur o del passat segons com ho mirem, la polifacètica Tanit Plana (fotògrafa, ideòloga i percussionista), òbviament també vestida de blanc. La imatge dels dos a l’escenari costa d’oblidar. Ja ho diu ella, la Tanit, que encara que costi de creure, avui dia continua sent provocador vestir-se de núvia. Final de festa, convit, concert, sessió extrasensorial o viatge en el temps on el llavors duet es va posar més electro i ballable.


3021 va ser una intel·ligent invitació a acostar-se a l’univers Girons en totes les seves vessants. Arqueologia sonora per reinventar-se i treure suc d’un format auster i, a priori, compromès. Fantàstica (mai més ben dit) manera.

Al sortir, una noia lleugera de roba em va convidar a dormir amb ella. Les coses mai són el que semblen.

Miquel Sospedra

(Fotografies de Ferran Climent)

sábado, 18 de febrero de 2012

TOTHOM QUIET!*... QUE ARRIBA EL CICLE I ES FAN DIR CRÍTICS...

¡Quieto todo el mundo! –amb veu nasal-. I de cop i volta tot s’inverteix. Bé, en realitat només canvia el paper dels músics, que fan de pixatinters per una nit, i el dels opinadors professionals de música, que agafen un instrument i es posen de cara el públic per una estona. La casualitat ha volgut que, enguany, la 3a edició del cicle I es fan dir crítics... —o I en diuen crítics...— s’inauguri el dia en que es commemora el 31è aniversari de l’infaust intent de cop d’estat protagonitzat per personatges com el tinent-coronel Tejero —amb l’aquiescència del monarca, segons sembla—. I si aquells senyors van jugar a convertir el país en una república bananera per unes hores, nosaltres ens divertim subvertint els papers que tradicionalment corresponen al binomi periodista-músic, donant a ambdós subjectes la possibilitat de redimir-se de les seves obscures frustracions. O no, perquè de vegades els tòpics només solen ser això: tòpics.

I per començar la tercera temporada d’aquest cicle únic al planeta Terra, res millor que amb un crític de la revista Butxaca que també exerceix de músic amb grups com La Sentina, Albert amb l’aigua al coll i Fantasmes: Albert Girons, que presentarà en exclusiva un espectacle nou: el musical 3021. Des fileres del públic —o des de la barra—, un músic prendrà nota de tot el que passi, per posteriorment publicar una crònica en aquest mateix blog. En concret, observarà l’espectacle amb deteniment —o no— un quatrecordista polifacètic...

Martí Farré

*Traducció al català del tejerià “¡Quieto todo el mundo!”

ALBERT GIRONS presenta 3021.

Albert Girons, veu i guitarra

Dijous 23 de febrer. Robadors 23 (http://23robadors.wordpress.com/), a les 21.30h, 3 €.



domingo, 10 de julio de 2011

Me cago en los críticos (pero hoy me toca a mí)

(Crítica del concert del Martí Farré)

“I es fan dir crítics!” es un ciclo de conciertos donde se pretende desmentir el tópico de que todos los críticos musicales son en realidad músicos frustrados. Para ello un periolisto musical pasa por la palestra y lidera un concierto con el afán de recuperar su dignidad. Y como contrapunto, un músico conocido de la escena escribe una crítica del evento.

El pasado día 17 de junio éste intruso profesional periodístico era yo, y la diana de mis frustraciones como músico sobre los mass media, Martí Farré.

Muy a menudo los músicos nos quejamos de las críticas musicales, pero la verdad es que una vez que me hallo con el pánico a la hoja en blanco, cabe ponerse a pensar qué esperamos en realidad de una crítica musical. ¿Es acaso, una crónica del concierto, prevaleciendo los datos objetivos: qué, quién, dónde, cuándo, cómo, por qué?

¿O tal vez, la crítica es precisamente eso: todo aquello que es subjetivo, prevaleciendo el componente puramente estético? Es precisamente en ésta categoría donde encontramos ese tópico de crítico al que los músicos le tenemos manía: el crítico criticón. Es aquel que anima a hacer comentarios como: vamos chaval, ¿qué pasa, que no has follado este mes?, o también: tú no has estado en ese concierto, o si has estado lo has visto desde la barra leyendo el Marca.

Tal vez los músicos también necesitamos una dosis de autocrítica. Pues aquí va la mía.

Martí Farré interpretó su espectáculo “Civisme al metro (cerveza-bier)” con una formación bastante arriesgada: 3 baterías (él mismo, Marz Ayza y Oriol Roca), Víctor Bonetarbolí como rapsoda y hacia el final del concierto contó con la colaboración al piano de Toni Gibert. El ambiente en Robadors 23 era, como es habitual, muy distendido, y Martí hizo de maestro de ceremonias haciendo gala de una labia muy natural que ya la quisieran para sí muchos de los músicos que pasan por ese escenario habitualmente.

A continuación se sucedieron una serie de temas improvisados (puesto que no hubo ensayo previo, solamente la premisa de qué tipo de ritmo se iba a tocar y qué poema se iba a leer), con una variedad estilística considerable, desde funk a bossa nova, atreviéndose con la bulería, y dejando también espacio para partes más free. Cabe destacar la serenidad de Martí, que muy “en su sitio” servía como base para que sus dos paladines baterísticos pudiesen hacer y deshacer en un torrente de propuestas rítmicas que servían como desarrollo a los temas. La falta de recursos tímbricos no permitió desarrollar en demasía diferentes ambientes a lo largo del concierto, en el que se agradeció la participación tardía del piano. Faltó un bajo que hubiese sido el complemento ideal a esta base.

Las intervenciones de Víctor Bonetarbolí eran acertadas, pero la memoria le fallaba y la dicción a veces era un poco imprecisa, restando interés a una selección de poemas muy interesante.

En definitiva, un aprobado con nota para Martí, que hace tiempo que demuestra ser uno de los mejores críticos musicales de la ciudad condal, y también desde aquel día, uno de los menos frustrados.

Arecio Smith

(fotografies de Borja Farré)

lunes, 27 de junio de 2011

Crítica del concert del Joan Ventosa

Joan Ventosa & Hackleberry Finn

Joan Ventosa: piano i baix

Dani Ventosa: piano i veu

Artem Zhuliev: saxo tenor

Blas Picón: bateria

Divendres 27 de maig. Robadors 23 (Barcelona).


La iniciativa que proposa el cicle “I es fan dir crítics!” em sembla una pràctica sana i divertida. Una pirueta que sota l’aspecte d’un joc innocent, pot fer pensar a més d’un en el fet d’escriure i fer música. Després de passar per damunt del tòpic que el crític sovint és un músic frustrat, podem descobrir que les motivacions de crítics musicals i músics no són tan diferents. Al cap i a la fi, estem parlant d’amor a la música. Els uns ho fan sovint com a degustadors, com a sommeliers, com a sibarites, i els altres ho fan com a cuiners o viticultors. Es necessari que existeixin els sommeliers? Es necessari que hi hagi uns “entesos” que orientin a altra gent de quins vins valen la pena de tastar o no? Per un cantó, en un moment de fragmentació total del mercat discogràfic, i enmig d’una ameba músic-digital, més que mai està bé que hi hagi gent que estableixi criteris o et dugui de la mà a conèixer noves propostes. Per altra banda, cada un de nosaltres s’ha convertit en un explorador en una selva binària, en un buscador de tresors musicals entre blogs i botigues virtuals. S’ha de replantejar el paper del crític musical? Hem de recuperar el paper del cronista de la vella escola tipus Sebastià Gasch? És un debat que al final del cicle podríem tenir músics i crítics, cervesa en mà, per intercanviar impressions!



El que vaig tenir el plaer de veure al petit i entranyable Robadors 23, fa unes setmanes, va ser un acte d’amor. Sí, un acte d’amor a la música, al blues i els seus derivats. Quatre persones amb uns backgrounds molt diferents. Pare i fill; Joan Ventosa i Dani Ventosa: un incansable crític i documentalista del panorama de la música afroamericana a Catalunya; i l’altre, un jove actor que es deixa lligar pels tentacles del blues, que escolta des què era al ventre de la seva mare. Els dos poden o han pogut ser músics professionals i la vida els ha dut a combinar-ho amb altres disciplines. Els acompanyaren Blas Picón, un dels músics de blues més actius de la nostre ciutat, que bufa l’harmònica amb gust i criteri i que té un dels millors shuffles a la bateria per aquestes contrades. I Artem Zhuliev, un saxofonista provinent del jazz, amb un so portentós i un fraseig dolç i sofisticat.



Ganes i actitud van suplir les mancances tècniques d’en Joan, que va començar el concert a piano sol (kamikaze!) i després va agafar el baix. Tot seguit, ja amb en Dani com a mestre de cerimònies, el quartet va fer un repertori atrevit, sense complexos. Basculant entre el blues de Chicago i el rhythm’n’blues de Nova Orleans. Aquesta segona va sonar més fresca i original; la veritat es que no és fàcil escoltar en clubs d’aquesta ciutat grups tocant temes de Fats Domino o clàssics de Leiber i Stoller, i això es va agrair. El pols d’en Blas i el fraseig de l’Artem aportaven la seguretat que a vegades els faltava als Ventosa. Tot i així, va ser una sessió divertida, entranyable i que va complir, de totes totes, amb les expectatives del públic assistent.
Dani Nel·lo
(fotografies de José Luis Martín i Olga Ábalos)

domingo, 8 de mayo de 2011

Crítica del concert de la Marta Salicrú

Marta Salicrú i Evripidis Sabatis
Divendres 29 d'abril
Robadors 23
Aforament complet

Robadors és d’aquells carrers petits que en la cartografia personal de la ciutat he descobert que tan aviat canvien de lloc com apareixen amb brúixola ben adreçada. Divendres nit, em perdo Raval endins i arribo tard. M’esperen i esbufego i mato l’ipod al mateix temps d’empènyer la porta. Els músics i els crítics sempre haurien de ser puntuals; però com que avui tots som mescla, estirarem la llicència.


Petons i a la sala del fons de Robadors 23 totes les cadires plenes. El públic espera ansiós una nit més del cicle simpàtic on els papers s’inverteixen. La Marta Salicrú, es presenta. Ella escriu a diari, des de fa anys, cròniques i punts de vista –i oïda- però avui salta el marge i es planta dalt l’escenari amb una seguretat admirable. No ho fa sola, l’acompanya l’Evripidis Sabatis, un parell de micròfons que a mida que avancen els minuts guanyaran força i les tecles brillants d’un piano nou.

Repertori de versions perquè la Marta no composa però és melòmana fins la medul·la i gaudeix d’un criteri nodrit i avantatjat. Sabia, ja abans d’entrar en circumstància que la tria de cançons escollides seria impecable; quan t’has fet gran a ritme de gustos musicals similars, tot encaixa i res pot decebre.

‘Te esperaré’ de Pic Nic dóna el tret de sortida a mode d’introducció senzilla, tímida i neta. La Marta, avui starlette amb vestit d’escates de sirena, sense adonar-se’n, comença a perfilar somriures a totes les cares que l’acompanyem atentes.

Amb veu fina i afinada, a estones nena que canta a una coral i a voltes lírica soprano aguda, el passeig segueix amb la sempre tendra ‘Baby’ d’Os Mutantes. I sona com un bressolada càlida i aquí ja no importa l’on, ni el quan, sinó només que ens sentim a gust. La coveta del fons d’aquest bar es torna peixera i si teníem la sirena, l’Evripidis és un tauró esmolat i pianista virtuós. La bombolla espetega amb ‘Your woman’ de White Town -assimilada per Cats on fire- i interactuen els cors i la veu envolvent i cavernosa de l’Evripidis amb les delicades harmonies vocals de la Marta casen i s’amotllen i guanyen intensitat en els moments dramàtics. La Marta interpreta les lletres i amb teatralitat mou el serrell i les espatlles com les cantants del gènere 60s i twee que ens agraden. Primer moment àlgid de la nit i entra després ‘Como un aviador’ d’aquell meravellós Un soplo en el corazón. No calen bases electròniques, ni sintetitzadors, perquè les cançons de Family són tan melòdiques i poètiques que en versió crua i despullada de piano i veu té afecte de bàlsam. També la versió ‘All of a tremble’ de St. Christopher, perquè no podia faltar l’empremta Sarah Records al repertori, ni l’elegant ‘Some velvet morning’ que amb duet corprenedor la Marta i l’Evripidis emulen la Nancy Sinatra i en Lee Hazlewood, Estilosa, enigmàtica i solemne. Ni les Shangri-La’s i una ‘Remember (walkin’ in the sand) suggerent i evocadora.
Com que una crítica signada mai pot ser objectiva, no negaré que se m’escapa un sospir quan la Marta anuncia ‘The look of love’ d’en Burt Bacharach. Captivadora, pregona, una cançó que anestesia i trasbalsa alhora i el risc s’instal·la i guanya terreny amb ‘Hounds of love’. Curiosament, cada cançó que la Marta titlla de difícil –i, certament, el registre i les estructures de la Kate Bush ho són- la resolen amb grata sorpresa. I simpatia (la Marta es descalça amb el vers ‘take your shoes off’ i de sobte, la comoditat i la lleugeresa són properes). Se m’han guanyat del tot, però falta en Neil Hannon i el romanticisme tràgic d’‘Our mutual friend’ i toca esbalotar-nos però la versió que en fan és xic serena. Amb ‘Nothing to be done’ dels Pastels i una excel·lent i frenètica versió d’’Elisa’ de monsieur Gainsbourg (l’única en francès del repertori) l’emoció deixa de ser continguda i els aplaudiments són més que merescuts. Familiars, amics, coneguts, algun espontani i el tronat de torn, tots en aquest moment compartim un mateix sentiment de satisfacció, placidesa i gratitud.

La vetllada acaba bonica amb l’esbojarrada i cabaretera ‘You think you are a man’ dels Vaselines. Crits orgàsmics sense pudor inclosos i una alta dosi de bon humor. El debut arriba al clímax. Com deia el savi, un bon final sempre ha de ser èpic… I dolç! afegiria jo. M’auto-regalo un còctel de rom, coco, nou moscada i pinya després d’aquesta encisadora estrena.

Mireia Madroñero

(fotografies d'Aleix Cabau)

miércoles, 6 de abril de 2011

El concert del Ferran Esteve... i alguna cosa més

FERRAN ESTEVE

Ferran Esteve (baix), Miguel Fernández (saxo), Joan Díaz (piano) i Oriol Roca (bateria).

Divendres 25 de març. Robadors 23 (BCN). 20:30 h. 1/3 d’entrada.

El passat divendres, 25 de març vaig anar a escoltar un concert bastant insòlit al bar amb actuacions musicals Robadors 23, un local amagat al carrer de mateix nom, enmig del Raval, on es pot escoltar música amb propostes més avançades i arriscades que a d’altres clubs mes tradicionals; amb músics com Joe Smith, Juan Pablo Balcázar, Pintxo Villar o el recentment malaurat Bruce Arkin. En aquesta ocasió, el Ferran Esteve, un crític de jazz, havia muntat un quartet tocant el baix elèctric, amb el Miguel Fernández, al saxo tenor, el Joan Díaz, al piano i melòdica, i l'Oriol Roca a la bateria.

El concert va ser bastant free, basat en quatre petites cèl·lules o motius melòdics del Ferran Esteve, en diferents compassos, fins i tot d'amalgama en 5/4 i 7/4. Aquests "ostinatos" o "vamps", van servir de punt de partida per deixar anar la imaginació i desenvolupar una bona improvisació col·lectiva. El concert es va dividir de forma espontània en una suite de 30 minuts i una segona suite de 20 minuts. Em va agradar especialment l'ús que feia el Joan Díaz de la melòdica, com si fos una mena de teclats a l’estil Zawinul, tocant acords a vegades, o estructures quartals, complementant d’aquest mode el piano o el saxo. L'Oriol Roca va demostrar molt bon gust i ofici, i crec que se sentirà parlar més d'aquest bateria, encara poc reconegut malgrat el seu alt nivell i interès artístic. Miguel Fernández, saxofonista de Pamplona, també té un discurs ferm i interessant amb el seu instrument. El pitjor del concert va ser el piano, un instrument vell del qual cap pianista podria treure matisos o dinàmiques, i que crec que ni fa cent anys era bo, i que ja hauria d’haver passat fa temps a formar part d'alguna foguera de Sant Joan. Espero que el canviïn algun dia.
En quant a l'inspirador del projecte, el Ferran Esteve, a qui felicito per la concepció del grup, no puc deixar de comentar que el volum del seu amplificador estava una mica baix i costava una mica escoltar el que tocava. De totes maneres, apuntava bones maneres amb la seva elecció de notes i ritme.

Fins aquí doncs la crítica del concert, un document de cultura. Però com deia el Walter Benjamin, tot document de cultura és alhora també un document de barbàrie, i no puc deixar de comentar que aquesta última es va plasmar en el post(des)concert, on un servidor, que aquí us escriu, es va dedicar a fer de músic de carrer a l'Avinguda del Paral·lel, a les quatre de la matinada, mentre els demés companys del concert demanaven diners a la gent que passava, a canvi de tocar-los-hi alguna melodia coneguda amb la melòdica del Joan. Es va poder "gaudir" de boniques melodies de l'Astor Piazzolla, el George Michael, el Richard Clayderman, J. S. Bach, ABBA, Lady Gaga, Los pajaritos, de María Jesús y Su Acordeón, etc. Els efectes desinhibidors de l'alcohol tenen conseqüències molt temibles a vegades...

Albert Bover

Pianista i músic de jazz

domingo, 6 de marzo de 2011

Crítica de Fantasmes!

FANTASMES

Versions de Daniel Johnston adaptades al català

Robadors 23

25/02/11

Passejo pel carrer Robadors del Raval de Barcelona i entre piropos de putes de diverses procedències i perfils estètics m’en vaig a fer de crític a un concert de crítics que faran de músics versionant cançons d’un cantautor esquizofrènic ianqui adaptades al català. Podria ser una bona intro.

El local és petit i acollidor i disposa d’una bona oferta de crestes i “pintxos” artesanals a bon preu. M’envolten unes parets plenes d’història i curtides de fer ressonar les notes d’una col.lecció de nits mítiques de jazz. Al fons de la sala, tres crítics musicals, vestits per l’ocasió, despleguen contents una sèrie d’instruments i pedals d’efectes per tot arreu on poden del petit escenari, orgullosos de tenir ocasió de lluïr aquest tipus de joguines que els músics i melòmans sovint acumulem malaltissament.

Bromes: “tu ets el crític que ens deixarà a caldo?” “ui, tindràs la oportunitat de venjar-te de tots els crítics alhora”.

Malauradament no vaig poder.

La sala s’anava omplint fins a la bandera mentre Jordi Nopca (veu,casio, pandareta), Albert Girons (guitarra acústica, mandolina i piano-amb-la-tapadora-posada) i Dimas Rodríguez (guitarra elèctrica, lapsteel i molts pedals d’efectes) abandonaven la pell de crític musical per convertir-se en músics somrients i sospitosament segurs d’ells mateixos. Sí és cert que n’Albert i en Dimas de músics amateurs no en tenen res, ho delaten les seves activitats a Amb l’Aigua al Coll (Albert) i La Banda Municipal del Polo Norte (Dimas), la seva àmplia i bona col.lecció d’aparells i la tècnica que estaven a punt de desplegar.

Comença el concert. Albert i Dimas es coordinen amb una rítmica roda d’acords i Nopca comença a llegir una col.lecció de frases lapidàries extretes de diverses crítiques escrites pels membres del grup “. El públic riu, això pinta bé.

Ara comença el concert de debò. “Apallissa el gos” és la primera adaptació de Daniel Johnston, però això ja ens és igual, la proposta que tenim davant entreté per sí sola, per molt que l’espectador desconegui l’existència de l’autor original. A partir d’aquí cada cançó tindrà un ritme i un color diferent, canvis d’instruments i una posada en escena que sembla totalment estudiada per la seva capacitat de mantenir l’espectador atent i somrient.


Era molt important tenir una base musical sòlida i fiable perquè Jordi Nopca fés la seva espactacular metamorfosi per convertir-se en un excèntric comunicador capaç de fer curt un concert d’una hora, de robar totalment el protagonisme a l’autor de les cançons i d’entonar amb una seguretat i naturalitat envejable per a molts cantants. Nopca s’havia convertit en un personatge d’“enfant terrible” guapo, entre ingenu-trapella i afeminat, carregat d’ironia fins a les celles, capaç d’exprémer i projectar fins a la última gota tota la ingenuitat i la simpatia latent en els paissatges del repertori de Johnston.

No sé si és que el fet de ser crític musical els ha permès prendre moltes notes mentals sobre el que funciona a l’escenari o el que no o si aquest tipus de talents són innats, no ho sé, però el cas és que el crític Jordi Nopca va fer en el seu tercer concert el que molts músics poden perseguir durant tota la seva carrera.

“Que cabrón” suposo que podria ser una bona conclusió.

Pol Fuentes (fotografies de Pol Fuentes).

domingo, 13 de febrero de 2011

LES CANÇONS DEL BORJA DUÑÓ A ROBADORS 23

FITXA TÈCNICA

Olga Ábalos– flauta i veus / Frank Rudow– bateria / Diego Calderón- baix / Borja Duñó– veu, guitarra i piano.

REPERTORI: 1.- #1 / 2.- BENJAMÍ / 3.- SEMPRE RONDINANT / 4.- ARA QUE FA DIES / 5.- LOFT / 6.- LAIA / 7.- PORCS / 8.- TALMENT / 9.- PUCES /n 10.- NEGRE / 11.- LA NOIA+ / 12.- JO NO HO VEIG / 13.- TOTHOM TÉ (+ 2 versions finals: “The One I love” de REM i “Yard of Blonde Girls” d'Inger Lorre).



I en la calor d’aquest instant

Tancaré els ulls i oblidaré

Que fa un moment tenia vint anys

(Benjamí)

Envellir no és un procés massa agradable, però t’oferix algunes recompenses. Una, important, és la facilitat per distingir clarament entre el gra i la palla. Cosa que en termes musicals podríem traduir com aquella capacitat per distingir (sempre des de la subjectivitat més pura, i és clar) entre la música ben feta i la música veritable. A mi la música ben feta cada cop m’interessa menys. Aprenc molt més de la música veritable. Per música veritable entenc aquelles músiques on l’intèrpret tan sols pretén donar forma en termes sonors al que porta dins del cap. Aleshores, tota la resta (llenguatge musical, referències d’estil, tècnica instrumental, coneixements teòrics, etc.) és converteix en un element secundari, en un assortiment instrumental subordinat a un únic fi: crear veritat sonora. En la mesura que tota forma artística és una mentida (o artifici, si preferiu), construir una veritat sonora que funcioni no deixa de requerir una gran habilitat tècnica. És per això que n’aprenc molt més dels que fan aquest esforç (reformular la veritat de cor en veritat sonora), que no pas escoltant un desplegament acadèmic d’execució impecable (on mai hi trobo res que em sigui útil per a la meva música); encara menys en una simple reproducció del que se suposa que avui toca fer (els grups Hype).

Si pogués viure sota el llit

Per no haver de sentir més crits

Dins el meu cap, dins el meu cap

(Benjamí)

Tota aquesta digressió ve, o més ben dit, se m’ha acudit pensant sobre l’entranyable concert que l’altre nit (28 de gener) ens va oferir el Borja Duñó a Robadors 23. És probable que el fet de reunir un grup de músics per a l’ocasió, sense gairebé assajar, facilita la decisió valenta de donar prioritat a la veritat que no als arranjaments enlluernadors. Però en tot cas, i al marge de les conjuntures, les cançons del Borja Duñó ja porten incorporada aquesta voluntat de veritat. Tant les lletres com les melodies (he de reconèixer que no les coneixia massa abans d’aquella nit) parteixen d’una premissa indiscutible: transmetre. Des d’aquest punt de vista, el format i la forma d’encarar el repertori no podia ser més adequat. Al Borja (Veu, guitarra i piano al primer tema) l’acompanyaven l’Olga Ábalos a la flauta i també fent veus angelicals, Diego Calderón tocant el baix i Frank Rudow a la bateria i fent ecos al primer tema (no sé si a través d’un sampler amb efectes o amb un Delay).

Les hores són balenes

Que agafen aire

I se me’n duen cap al fons de

L’oceà

(Loft)


La presentació instrumental del primer tema [#1] va ser una bona forma d’acollir als oients. Atmosferes amb l’eco del bateria, i el Borja tocant el piano (no se sentia prou) amb una sonoritat entre un Chaupin sedat amb narcòtics i un Honky Tonk de martells humits. Va ser un gran tema, entre decadent i paisatgístic, i si algun retret se’ls pot fer als músics és que l’esperit d’aquesta intro no contagiés suficientment la resta de repertori. Després van venir alguns temes com Benjamí (extraordinari) però encara no estaven prou calents i es notava. A mida que s’acomodaven, les cançons es manifestaven amb més visceralitat. Un bon moment va ser el d’una cançó on el Frank feia sonar el plat amb una d’aquestes baquetes amb bola de feltre (crec). Les cançons, aleshores, van començar agafat cert to atmosfèric interessant.

El món és com jo vull

Perquè hi ets tu

(Laia)

No sé si ho tenien al cap, però les cançons que més em van agradar, respiraven cert aire Velvet Underground: la veu del Borja sonava més aviat aguda, tensa a moments, fins i tot crispada, i això introduïa una tensió al so molt apropiada. A cançons com [Laia], per exemple, excel·lent, servia per equilibrar el to emotiu de la cançó. El so de la guitarra de caixa, que com totes les guitarres de caixa no tocades per fanàtics, es caracteritza per una corda de sol que mai afina del tot, també imprimia un caràcter especial al so del conjunt. Accentuat a més per l’efecte atmosfèric de la Reverb (o Delay; no ho vaig veure bé). Alguns arranjaments de guitarra eren més elementals, marcant el ritme amb corxeres, altres més insòlits i aguts; per exemple, la cançó que va fer el Borja a la guitarra amb unes evolucions angelicals, fantàstiques (crec que improvisades) per l’Olga Ábalos. El fet d’haver mig improvisat el concert també va afavorir un tipus de bateria efectiva, clara i contundent, on les marques dels canvi, venien més marcats a través d’accents i jocs de dinàmica, que no pas amb la proliferació de figures rítmiques. Això, també imprimia al so general, certa austeritat elemental.


Vine amb mi

[...]

Tots ben coberts de merda

Els porcs lluiten a l’era

I tu i jo a la finestra

Deixem que es matin sols

(Porcs)

Què més dir? El concert va anar a en ascens. Recuperant, poc a poc, l’esperit de [#1] a mida que s’escalfaven i per tant, trobant el to adequat per a cada cançó. Cap a tres quarts de repertori, la cosa fluïa perfectament i ja havien trobat la veritat anhelada. També és cert, que de tant en tant, es despistaven; però aleshores, el Borja ens recordava que no havien assajat i deia totes aquestes coses que sempre diem els músics per fer-nos disculpar les errates. En honor a la veritat, les errates o despistes, alguna baixada d’intensitat també, no molestaven perquè el lloc era l’adequat. Per fortuna no estàvem al Palau de la música ni a l’Apolo, sinó a un lloc recollit i petitó, amb parets de totxo (crec) i ple de gent expectant. Sonava a veritat fresca, mig despentinada i tant és així que no vaig sortir a fumar al carrer fins que no es va acabar el concert. Un plaer.

Ramon Faura

(fotografies de David Carmona)

domingo, 16 de enero de 2011

Borja Duñó inaugura enguany "I es fan dir crítics!"

Divendres 28 de gener, 20.30 hores

Robard 23, C/ Robadors, 23

Entrada: 3€

Borja Duñó, veu i guitarra elèctrica

Diego Calderón, baix

Frank Rudow, bateria

Què! Com va la música? Bé… dic pensant en l’estat de la música en general. Ja no toques? Ah, no… bé, sí, a casa… com si això no comptés. Ho fèieu molt bé aquell grup que teníeu, com es deia? …Tuesday Afternoon. I què ha passat? Semblava que volíeu menjar-vos el món… Faig un somriure de circumstàncies amb l’esperança d’avortar la conversa: quan he mirat d’explicar-ho m’han deixat amb la paraula a la boca (era una pregunta de cortesia, imbècil! m’he hagut de dir sovint a mi mateix).

I ara vas tu i vols que faci una bio. No sé ni per on començar. En realitat no sóc ben bé crític, ni músic, però t’agraeixo que m’hagis demanat de tocar en directe, perquè fa cinc anys que no pujo a un escenari i em ve molt de gust fer-ho. He demanat al Diego Calderón i al Frank Rudow (Manta Ray, La Jr, Suma…) que m’acompanyin al baix i a la bateria, perquè em costa molt sentir la meva veu despullada. Potser faré alguna cançó nova i potser hi haurà algun convidat o convidada. Li he demanat al Ramon Faura –Le Petit Ramon– que faci la crítica perquè m’agrada molt com escriu al Nativa i espero que em posi al meu lloc. Després d’això, seguiré escrivint al Time Out i a l’Ara –si encara em deixen fer-ho–, seguiré coordinant el Jazz Butlletí i continuaré pensant que no hi ha res dolent en escriure sobre música i voler-ne fer.

Arrenca una nova edició del cicle "I es fan dir crítics!"

Ara fa cosa de dos anys, un grup de crítics musicals disposats a demostrar que sí, que eren músics frustrats, van decidir pujar a un escenari per posar-se en la pell de les víctimes dels seus textos, mentre els músics assumien el paper d’implacable comissari cultural. Després d’un any de silenci, uns quants crítics més han decidit reprendre la iniciativa.

Durant el primer semestre de l’any, cada darrer divendres mes (llevat del mes de juny, en què la cita tindrà lloc el tercer divendres del mes) Robadors 23 tornarà a acollir aquest intent de desmitificar la figura d’aquests personatges seriosos que van als concerts a gratar-se la barbeta mentre fan que no amb el cap.

QUI OPINA CALLA, QUI CALLA OPINA

Que el crític és un músic frustrat és un tòpic que fa una pila d’anys que escoltem. De fet, i com si es tractés d’un teorema científic, es pot fins i tot afirmar que, de no haver-hi músics, cineastes, literats, actors, futbolistes, toreros o ballarins frustrats no hi hauria crítica ni res que s’hi assembli, ni per tant, cap possibilitat d’opinar lliurement sobre el que fa o deixa de fer qui se sent cridat a pujar a dalt d’una tarima per a què el món l’escolti. Ara bé, que els músics, poetes, pallassos, toreros, xefs, contorsionistes o primeres dames de la lírica no són també espectadors i, per tant, crítics, és una controvèrsia, diguem-ne, intel·lectual que encara avui escalfa els cervells dels més doctes. Des d’aquesta humil tribuna, oferim la nostra contribució a aquest debat bizantí, a l’hora de la veritat més propi de les tertúlies de saló —de barra, volem dir— que dels temples del coneixement.

Enguany, com fa dues temporades, un grup de crítics i/o “periodistes musicals” —nom ampul·lós per a una professió en vies d’extinció, com diria el gran Jordi Turtós, o a punt de convertir-se en un ofici de “tomando el té”, com apuntaria el magne Josep Pla— es presten a ser objecte de la crítica dels crítics frustrats, ergo els músics que toleren —o agraeixen- les disquisicions plumíferes dels pixantinters oficials—, en un gest que honora, o que enfonsa encara més, els promotors i participants d’aquest cicle. Els “plumas de Barcelona”, en paraules del saxofonista Gorka Benitez, se sotmeten a la ploma esmolada o ensabonada dels músics de debò. Ho fan, a més, en grups ad-hoc completats per músics professionals. I de passada, tots plegats contribueixen a instruir, o a confondre, una mica més el sofert aficionat.

El 2009 varem aconseguir ajuntar a periodistes de contrastada solvència amb músics de primera, varem sortir a ràdios, diaris, revistes i televisions, un oprobi pels molts músics de veritat que no surten enlloc... Vindran ara els Homes de Puig a prendre’ns declaració en una versió nostrada del Festival de Jazz de Sigüenza? Passin, mirin, escoltin, opinin ostentosament i, sobretot, consumeixin a Robadors 23, a hores d’ara l’únic club del planeta Terra que s’avé a acollir aquesta farandulera activitat.

Martí Farré

domingo, 12 de julio de 2009

Un altre gintonic és possible

Civisme al metro
Victor Bonetarbolí, poeta
David Celis, guitarra
Raül Fernández, piano
Marc Ayza, bateria
Oriol Roca, bateria
Martí Farré, bateria
Dimarts, 30 de juny, 20.45h
Robadors, 23
Aforament complet



Com un veritable director d’orquestra -d'esquena al públic- es va situar Martí Farré a l’escenari de 23 Robadors per oferir el què sens dubte ha estat el millor concert del cicle “I es fan dir crítics” que aquest humil cronista ha viscut.

Farré, consagrat mestre de la ploma, paladí de la llengua de Pompeu Fabra que conviu com pot amb les faltes d’ortografia del seu cognom, va aconseguir dimarts passat unir en un sol espectacle les seves tres passions: paraula, música i gintònics.

La paraula brollava enèrgicament de la boca del rapsode Víctor Bonetarbolí, que amb poemes com "Birres fresques vora el bar", "Elegia d'una tomata" o "El cristo de les farmàcies" va aconseguir capbussar l'audiència -que omplia el local- en l'univers particular del gran crític d'art Mariano Cáceres. De fet, tot el concert va esdevenir un sentit homenatge al mestre, als valors que Cáceres va aportar al nostre sovint incomprès ofici de crítics: exigència severa amb els artistes consagrats, condescendència fraternal amb els nous valors, flagell implacable amb els mediocres. Poema rera poema, Martí Farré, per boca de Bonetarbolí, va anar dibuixant un retrat del món de la crítica i la música, de tot allò que comparteixen els que treballen dalt l'escenari i els que viuen de criticar des de baix: Urbanitat, nocturnitat i gastronomia.



La música va anar a càrrec del trio de bateries (no una, ni dues sinó tres!) format per Oriol Roca, Marc Ayza i el mateix Farré, acompanyats pel guitarrista David Celis. Farré va aconseguir que un instrument habitualment relegat al rol d'acompanyant agafés per una nit el paper de solista; les tres bateries, com els tres tenors, van agafar tot el pes melòdic. Amb moments d'intens lirisme percussiu, i d'altres més estrictament rítmics, la música viatjava de l'Àfrica més profunda fins al Barri Xino i tornava, passant pel Bronx i fent parada a Mongat Nord. Tradició i modernitat, arrels i brots, passat i futur, ginebra i tònica, un veritable torrent d'improvisació i creativitat que ens va transportar a l'època daurada de la generació beat, on poetes com Adrian Folksmith i Mary Louis Gransdstone es barrejaven amb els músics de free jazz més underground de la Nova York del moment, com Gary Léclerc, A. J. Thompson o Winton Clarke. Aquest últim sens dubte és el bateria que més ha influit en Martí Farré, sobretot en la tècnica de la mà esquerra, el toc de plat inconfusible i les polirritmies característiques amb el hi-hat. Cal dir que Farré va estar a l'alçada dels seus dos il.lustres companys d'instrument, Ayza i Roca, i la compenetració i complicitat entre els tres van ser sens dubte el gran puntal de la nit. A destacar, també, la col.laboració de Raül Fernández al piano en l'últim tema, que va posar la cirereta al pastís musical.

I per últim, els gintònics. Martí Farré va donar el tret de sortida al concert citant la frase més cèlebre de Mariano Cáceres, convertit en lema de tota una època. El gran crític solia dir, amb veu vacil.lant i sense les erres, completament ebri: "Un altre gintònic és possible". Aquesta frase, agafada com a crit de guerra per tota una generació de joves somniadors i revolucionaris que volien canviar el món, en realitat es referia al penós costum de servir els gintònics amb got de tubo, massa carregats i amb poc gel, quan tothom sap (i en Mariano el primer) que els bons gintònics se serveixen amb copa, molt de gel, les proporcions justes, un lleuger toc de suc de llimona i fins i tot, si es vol, una rodanxeta de cogombre. Això ho saben molt bé l'August Corominas i tota la gent de 23 Robadors, que a part de servir bons cubates, han convertit aquest local en un dels més actius i creatius de l'escena musical barcelonina. El passat dimarts, amb l'excel.lent concert de Martí Farré, en vam tenir una nova mostra.


Martí Serra

(fotografies de Joan Cortés)


miércoles, 24 de junio de 2009

Darrer concert de la primera temporada de "I es fan dir crítics..."

Contravenint el tòpic que diu que tots els qui escriuen sobre música són en realitat músics frustrats –o, per contra, duent-lo fins a les últimes conseqüències–, un grup de periodistes musicals compartiran escenari amb músics professionals. Sota el títol de “I es fan dir crítics”, Robadors 23 engega un cicle, el darrer dimarts de cada mes, en què acreditats crítics de tots els gèneres i publicacions encapçalaran una banda completada amb músics sovint objecte de la seva ploma. A l’altre cantó, un altre músic professional farà de crític i s’ocuparà de ressenyar l’esdeveniment. El món a l’inrevés per un dia en un cicle tant únic com suïcida.

Martí Farré "Civisme al Metro", amb Oriol Roca, Marc Ayza, David Celis, Raül Fernàndez i Víctor Bonetarbolí.
Robadors 23 (C/ Robadors, 23)
Dimarts 30 de juny, 20.45h.
Entrada lliure

DEL MARAQUES A ROBADORS 23
Des de temps immemorials el món és ple d’acudits dolents i tòpics més suats que la samarreta imperi d’un manobre sobre el paper dels bateries en el conjunt de la música. Què si no són músics, què si són els més curts de la banda i un llarg etcètera de solemnes collonades. El cas és que Martí Farré no va creure mai en aquest discurs tan pobra i va començar, als 13 anys, a acompanyar el seu germà guitarrista picant a sobre d’un armariet amb bolígrafs i tota classe d’admíniculs que actuaven d’improvisada baqueta. Quan va fer 14 anys, el seu pare li va regalar uns timbals Honsuy –aquella marca hispana especialitzada en el “tambor rociero” i el “tamboril gallego”- que li van servir per estudiar les primeres lliçons de bateria, apreses del gran professor Xoli Satorre –avui Tamir- al Centre d’Estudis Musicals Amalgama del barceloní barri de Sarrià. Amb el temps, es va comprar una bateria marca FM –també hispana- a la botiga gracienca Lonja del Instrumento, un autèntic basar de l’instrument de segona mà. Durant aquells temps d’institut, va crear la seva primera banda, Alerta, amb la que va triomfar en el festival de l’Institut Maragall –conegut popularment com Maraques- contra la Guerra del Golf –sí, contra aquella guerra que retransmetien per la CNN com si fos un joc de marcianitus i comentava amb la seva habitual prèdica l’amic Carrascal-.
L’any següent, el reporter va coincidir a la classe de grec amb l’aplicat alumne Ferran Esteve, que posteriorment el va cridar per formar part d’un nou projecte: Artista Invitado, amb el que van participar al concurs Guinar Jove i van telonejar Mad Squad, l’aleshores banda metalera del company Èric Fuentes. En aquells temps, el crític Farré era alumne de Toni Meler i d’Isabel Muniente, també a l’Amalgama. Entre patata brava i croqueta del bar Tomàs –situat al costat de la citada escola de música- es va forjar un nou projecte, Tiempos Modernos, una banda eclèctica, liderada per Ferran Esteve, en la que tant es feien versions d’Horace Silver com dels Dire Straits. Després d’uns concerts triomfants a, entre d’altres indrets, la sala Mediterráneo i Ràdio 4, la banda es va desfer quan va aconseguir buidar el carrer Igualada en plenes festes de Gràcia. Era el moment, doncs, de tornar a començar. I així podríem seguir fins a avorrir del tot a l’afició. Podríem parlar del pas del comentarista musical per Blues Fourteen, pel grup de rock progressiu Tos, per Soroche, o parlar del dia que va tocar “El turuta” al Carnaval de Vilanova. Però no, el pixatinter Farré, que va fer el seu debut musical tocant la campana a la rua del carnestoltes de Sarrià –i va escriure el seu primer article de música a la revista Batería Total-, vol, des de la tribuna que se li ofereix, retre un sentit homenatge al parroquià i també al petit percussionista que tots portem dins.
¿Què passa quan l’home del carrer pidelaserrià entra en un bar del carrer Robadors i demana un gintònic? ¿Us imagineu que el persegueixen el so dels timbals, unes guitarres esquinçades i un poeta silvestre? Heus ací l’elenc que acompanyarà a l’humil redactor:

Oriol Roca (bateria i catxarros)
Tot un prestiditador dels timbals, mestre i figura a dalt i a baix de l’escenari, co-lider de bandes de jazz perifèric com The Sweet Cut o Vrak’Trio. Ha tocat també amb Refree, Mala Rodríguez i la OJO i el cantautor Roger Mas, entre d’altres.

Marc Ayza (bateria)
El groove a casa nostra té per bandera l’estil depurat i seductor del timbaler afrogracienc Marc Ayza. Amb el seu propi grup, ha enregistrat discos lloats per la crítica i el públic. Sidemam d’artistes de l’alçada de Jason Lidner i Antonio Hart.

David Celis (guitarra)
Artista de la guitarra espanyola, ha tocat en grups com La Naranja Mecánica o Soroche. Col•labora amb el grup brasiler Dos Pampas i és professor i director de l’escola de música El Ressò, a Viladecans.

Raül Fernández (guitarra i veus)
Poeta, cantant, compositor, arranjador i productor. És el chansonier d’ara del nostre líric i particular realisme màgic. Amb el seu alter ego Refree ha enregistrat autèntiques peces d’orfebreria que han valgut l’ovació tancada de la crítica i l’afició. Ha treballat amb Mala Rodríguez, Sílvia Pérez i El Hijo, entre molts d’altres.

Víctor Bonetarbolí (poesia)
De les profunditats arbòries perdudes entre les Alberes i la Garrotxa Empordanesa, surgeix el poeta Bonetarbolí, un veritable mag dels mots. Guardonat al concurs de Navata, l’escriptor i rapsode entramuntanat recorre actualment el país de punta a punta amb els seus versos desemfrenats.

Martí Serra (crítica)
Arquitecte del saxo, el músic badaloní construeix un discurs esfilagarsat, poètic, expressiu, com pocs intèrprets saben fer. Guardonat amb el Premi Jaç 2008 a la Millor Nova Proposta, Serra també és un artista de la ploma.

El cicle s’interromprà durant les vacances perquè els crítics tinguin temps d’estudiar i preparar-se pels exàmens de setembre, octubre, novembre...